El pelotero puertorriqueño  Carlos Beltran anunció hoy su retiro en un escrito en The Players Tribune , lo que pone fin a una ilustre carrera de 20 temporadas y que le podría valer una futura exaltación al Salón de la Fama del béisbol.

El manatieño Beltrán, de 40 años, cerró así su carrera con la gesta que tenía pendiente: un anillo de Serie Mundial, conseguido a inicios de este mes con los Astros de Houston. 

En el escrito, titulado “Muchas Gracias Béisbol , Beltrán cuenta algunas anécdotas de su carrera y termina con “hoy, oficialmente, anuncio mi retiro.

“Muchas gracias, béisbol. No puedo esperar a ver que traerá el próximo capítulo”, escribió el veterano toletero.

Beltrán rememoró cómo, en 1999, tuvo una conversación con el golfista puertorriqueño Juan Antonio “Chi Chi” Rodríguez, quien le recomendó que “para ser exitoso en la vida, Carlos, tienes que rodearte de gente exitosa”. 

Y exitosa fue la carrera de Beltrán desde que se paró por primera vez en un parque de Grandes Ligas el 14 de septiembre de 1998 con los Reales de Kansas City. Su primera temporada completa sería la de 1999, y rápido evidenció que era un pelotero especial al ser galardonado como el Novato del Año de la Liga Americana.

Los galardones continuaron a lo largo de su carrera. Sumó tres Guantes de Oro, todos consecutivos, del 2006 al 2998. Fue seleccionado en nueve ocasiones al Juego de Estrellas y se llevó dos Bates de Plata. En el 2013, fue el recipiente el Premio Roberto Clemente por su labor filantrópica, la que incluye la apertura de una escuela especializada en béisbol en el municipio de Florida. 

Sus números le llevarán a tener consideración para una exaltación al Salón de la Fama de Cooperstown cuando sea elegible en cinco años. Beltrán culminó su carrera con un promedio vitalicio de .279 con 2,725 imparables, 435 cuadrangulares y 1,587 carreras empujadas.

En la historia del béisbol puertorriqueño, está tercero en imparables, tercero en dobles (565), cuarto en jonrones y segundo en carreras empujadas. Además, es el líder histórico en bases robadas con 312.

Vistió los uniformes de los Reales (1998-2004), Astros (2004 y 2017), Mets de Nueva York (2005-2011), Gigantes de San Francisco (2011), Cardenales de San Luis (2012-2013), Yankees de Nueva York (2014-2016) y los Vigilantes de Texas (2016).

De igual manera, vistió el uniforme de Puerto Rico en las cuatro ediciones del Clásico Mundial de Béisbol.

Aunque su primer anillo llegó este año, Beltrán ya había completado grandes actuaciones en la postemporada. En el 2004, con los Astros, conectó ocho cuadrangulares en 12 partidos, pero Houston falló en clasificar a la Serie Mundial. Su primera aparición en el Clásico de Otoño llegó en el 2013 con los Cardenales, que fueron superados por los Medias Rojas de Boston.

En 65 partidos de postemporada en su carrera, Beltrán promedió .307 con 16 jonrones y 42 empujadas.

En lo que fue su última temporada con los Astros, Beltrán sufrió un declive en sus estadísticas. El boricua había llegado a Houston por un contrato de un año, buscando ese elusivo anillo de Serie Mundial. En 129 juegos, bateó para .231 con 14 jonrones y 51 empujadas. Para la postemporada, quedó relegado a un rol de suplente. Pero su aportación a los Astros del 2017 fue más allá de números, pues su veteranía jugó un papel fundamental en una novena repleta jóvenes estrellas como su compatriota Carlos Correa.

Luego que los Astros derrotaran a los Dodgers de Los Ángeles  en el séptimo partido de la Serie Mundial, las cámaras captaron a Beltrán en lágrimas en el terreno del Dodger Stadium. A su alrededor, todos sus compañeros celebraban.

Esa victoria sobre los Dodgers es resaltada por Beltrán en su escrito de despedida.

“Siempre soñé con ganar un campeonato y perseguí cada oportunidad de hacerlo que se me presentó durante mi carrera.  Pero, nunca sentí que necesitaba ganar una Serie Mundial para que mi carrera estuviera completa.  Como dije antes, desde muy temprano en mi carrera, supe que mi propósito en ese juego era compartir mi conocimiento con todos mis compañeros y devolverle al juego del béisbol.  Siempre quise hacer eso — y ser el mejor compañero de equipo que pudiera ser.  En estos más de 20 años, siento que lo he logrado.  Así que, independientemente de si ganábamos o perdíamos el juego 7, hubiera estado feliz con mi carrera. Pero, se siente bien ganar una sortija…”, escribió Beltrán.

“Soy bendecido por poder compartir todas mis experiencias con mis esposa y mis tres hijos, mi familia y mis amigos; por tener una gran fanaticada, por haber podido construir una escuela en Puerto Rico y cambiar la vida de tantos jóvenes, por haber ganado el Premio Roberto Clemente, que es el honor más grande que pude haber recibido como pelotero.  Y soy bendecido por ser un campeón. Pero ahora, mi tiempo como jugador ha llegado a su final”.

El Nuevo Dia