Moscú William McCrum, hijo de un millonario empresario del lino y guardameta del Milford FC, un modesto club irlandés, fue el inventor del penalti, al considerar, a finales del siglo XIX que había que sancionar las faltas intencionadas cerca de la portería.

Otras versiones apuntan a que buscaba un mayor protagonismo en su condición de guardameta, que quería un lance en el que todos los focos se pusiesen sobre el cancerbero.

McCrum presentó su propuesta en 1890 y fue rechazada. Ese “football” de la época victoriana era un deporte de caballeros que practicaban los jóvenes de clases acomodadas, en el que no tenían cabida las faltas deliberadas. Sin embargo, su perseverancia como miembro de la federación irlandesa y el aumento de ese tipo de acciones, propició la aprobación de este disparo directo desde 12 yardas y su inclusión como la norma número 13 de las Reglas del Juego, el 2 de junio de 1891.

Su estreno en los Mundiales no llegó hasta el 19 de julio de 1930, en el Argentina-México (6-3), que fue dirigido por el árbitro Ulises Saucedo, quien en ese torneo era también el seleccionador de Bolivia.

Saucedo sancionó penalti contra Argentina, que se encargó de ejecutar, en el minuto 42, Manuel “El Chaquetas” Rosas, uno de los tres hermanos Rosas (junto a Felipe “El Diente” y Juan “La Chúndara”) que fueron fundadores del club Atlante.

El protagonismo de “El Chaquetas” Rosas en la Copa del Mundo de Uruguay fue apabullante. Tres días antes, se había convertido en el primer jugador que se marcaba un gol en propia meta, de cabeza contra Chile, y con 18 años fue, hasta la irrupción de Pelé, el jugador más joven en marcar en una fase final.